¿México Juzgado por la Corte Penal Internacional?

11 de Julio de 2017

Edgar Cortez

Ante la manifiesta incapacidad de las autoridades mexicanas para investigar graves violaciones a derechos humanos y la reiterada falta de voluntad política, organizaciones civiles mexicanas recurren a tribunales internacionales buscando justicia.

El pasado 6 junio fue entregado a la Corte Penal Internacional (CPI) la comunicación México: Asesinatos, desapariciones y torturas en Coahuila de Zaragoza constituyen crímenes de lesa humanidad (http://bit.ly/2sDLuRS). La delegación estuvo encabezada por Don Raúl Vera, Obispo de Saltillo, y por representantes del Centro Diocesano para los Derechos Humanos, Fray Juan de Larios, Fuerzas Unidas por Nuestros Desparecidos y Desaparecidas en Coahuila (FUNDEC) y la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH). 

La delegación tuvo oportunidad de entrevistarse con personal de la oficina de la Fiscalía de la CPI, ahí pudieron subrayar contenidos claves del informe así como las razones por las cuales la CPI podría abrir una investigación preliminar.

Entre los contenidos del informe destaco lo siguiente:

  • Esta comunicación detalla cómo entre los años 2009 y 2016, en Coahuila se han cometido crímenes de lesa humanidad de competencia de la CPI, dentro de los que destacan la privación grave de la libertad física, tortura y desapariciones forzadas, como parte de un ataque sistemático contra la población civil de dicho Estado. 
  • Los autores materiales de tales crímenes de lesa humanidad son los Zetas y las fuerzas especiales responsables de la seguridad en Coahuila (Policía Municipal, Policía Estatal Acreditable, GRI, GATE, GATEM y/o GRUPO DE ELITE, GROM).
  • Los casos analizados configuran un claro patrón regular de actuación criminal: que comienza con el allanamiento de viviendas, la interceptación de vehículos o la persecución en las calles que deriva en la privación grave de la libertad física de personas civiles, sin orden ni mandato judicial alguno.

La Corte Penal Internacional es un tribunal creado en 1998 para juzgar penalmente a personas que hayan cometidos genocidios y/o delitos de lesa humanidad (desaparición forzada, tortura, tortura sexual y ejecuciones sumarias). México aceptó que la CPI pudiera conocer de asuntos de nuestro país en octubre de 2005.

Durante los años de existencia de la CPI ha atendido fundamentalmente las tragedias sucedidas en países africanos sometidos a dictaduras; sin embargo en los últimos tiempos se ha llamado su atención para que considere casos de países democráticos pues ahí también suceden delitos de lesa humanidad, como en el caso de México.

El proceso será largo. Lo primero será que la CPI analice si la evidencia entregada sustenta la existencia de los delitos en los que es competente este tribunal; en caso que así lo consideré deberá determinar que puede conocer el caso y entonces podría dar iniciar una investigación preliminar. Estos pasos apenas suponen abrir la puerta de la CPI.

Posiblemente habrá personas lectoras que se preguntarán: ¿para que ir tan lejos? Hay necesidad de ir hasta estas instancias porque la impunidad es la regla en México y necesitamos explorar cualquier posibilidad, nacional e internacional, que garantice justicia para miles de personas que siguen buscando a sus familiares.

La tarea no es sencilla y tampoco será inmediata, pero entre más pronto empecemos a recorrer estos caminos, menos lejos estarán los resultados.

@EdgarCortezm

Foto de portada: Selene Pacheco / Cuartoscuro.