Temas ausentes en el primer debate

24 de Abril de 2018

Edgar Cortez

El domingo pasado se realizó el primer debate entre los cuatros candidatos y la candidata a la Presidencia de la República. Hagamos una breve revisión desde la perspectiva ciudadana y la necesidad de estar bien informados para decidir el sentido del voto.

El Instituto Nacional Electoral (INE) había acordado que para este debate los temas que se tenían que abordar eran: 1) combate a la corrupción e impunidad, 2) seguridad pública y violencia y 3) democracia, pluralismo y grupos en situación de vulnerabilidad.

En términos generales vimos algo parecido a un talk show, donde el objetivo de los participantes era la descalificación del contrincante tratando de hacer ver que la corrupción del otro es mayor que la propia. En contraparte escuchamos pocas propuestas, y las que se hicieron están formuladas en términos muy generales y poco precisas.

Entre las ausencias están: que no se hizo ninguna mención de derechos humanos. Desde hace tiempo contamos con información que permite afirmar que existe una crisis de derechos humanos pero el asunto no fue abordado.

Actualmente se contabilizan cuando menos 34 mil personas desaparecidas pero el tema sólo fue referido en una ocasión y no fue para plantear alguna propuesta sobre qué hacer para revertir esta tragedia.

En el tercer bloque se debió abordar lo que toca a los grupos en situación de vulnerabilidad. ¿Qué significa esto?

Un grupo en situación de vulnerabilidad es un sector de la sociedad que por causas económicas, políticas o culturales ha sido colocado en una situación en la que se le coloca en desventaja para restringir sus derechos. En México los grupos en situación de vulnerabilidad son las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas, las personas con discapacidad, las personas mayores, entre otros. Respecto de estos grupos y sus exigencias para asegurar sus derechos hubo una omisión casi total.

Veamos el ejemplo de las personas mayores, que son aquellas mayores de 60 años. Esta parte de la población viene creciendo en el mundo y en México.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO) México tenía cerca de 13 millones de personas mayores de 60 años en 2017. Para 2030 proyectó que habrá 22 millones y para 2050 tendremos 36 millones. Esta realidad que se ve agravada pues dos terceras partes de estas personas no cuenta con una pensión.

En México las personas mayores viven situaciones de discriminación, falta de trabajo, servicios médicos y, en muchos casos, maltrato por parte de su familia.

A la fecha no existe una política pública que prevea atender a esta parte creciente de la población y se les trata como personas necesitadas de caridad pero no ciudadanos con derechos.

El año pasado entró en vigencia la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (http://bit.ly/2JjFa9P) a la cual no se ha adherido México. La razón que extraoficialmente se alude, es el rechazo por parte de la Secretaría de Hacienda argumentando que cumplir con los derechos humanos de las personas mayores tendría un alto costo para el país.

Ya sea que el país se adhiera o no a esta Convención, la realidad es que urge desarrollar un conjunto de políticas públicas que permitan al Estado asegurar los derechos de las personas mayores. Sin embargo, el debate, dejó ver que, prácticamente todos, los grupos de personas en situación de vulnerabilidad no son asuntos de interés por parte de quienes aspiran a la dirigir el país.

Constatamos una vez la enorme brecha que existe entre los intereses de los políticos profesionales y la ciudadanía.


@EdgarCortezm

Foto de portada: Debate.