Violencia que nos cerca

31 de Mayo de 2018

Edgar Cortez

 

Durante los peores años de violencia en Torreón, Coahuila (2011–2013) en un diálogo con un defensor de derechos humanos de esa ciudad me contó lo siguiente: Hace como un año, me decía, la violencia sucedía en colonias lejanas de donde yo vivo, luego llegó a las colonias cercanas y la semana pasada ya hubo una balacera a un par de calles de mi casa. Su conclusión fue: la violencia está cada vez más cerca.

Esta perspectiva creo que ilustra lo que sucede en buena parte del país. La violencia cada vez cerca más a la población y las autoridades cada vez hacen menos.

EL estado de Guanajuato, hasta hace no mucho, parecía que lograba mantener la violencia bajo control y que la ciudadanía podía hacer su vida en relativa tranquilidad. Sin embargo en poco tiempo la situación se ha deteriorado al grado que la semana pasada en sólo cuatro días (21 a 24 de mayo) fueron asesinadas 46 personas.

Entre las ciudades que registran el mayor número de homicidios están León. Irapuato, Salamanca. Pénjamo, entre otras.

El estado vive un deterioro que se extiende y cada vez alcanza a más y más personas. En contraparte, no parece que existan medidas novedosas de parte de la autoridad para hacer frente a este ascenso de la violencia.

En Guanajuato se realiza la campaña electoral para elegir gobernador, congreso y renovar a las autoridades municipales, pero este proceso no aparece volcado a debatir cuál podía ser la nueva estrategia para hacer frente a la inseguridad y la violencia.

El actual gobierno tampoco parece que amplíe y mejore sus esfuerzos. ¿Será que sólo está contando los días que restan para entregar el cargo y pasar la “papa caliente” a quien será el siguiente gobernador?

Algo similar sucede a nivel nacional. El número de homicidios durante 2017 superó al año 2011 que había sido el más violento desde que se realiza el recuento de éste y otros delitos.

Esta tendencia se ha mantenido durante los primeros cuatro meses del 20018 y apunta a que este año podría cerrar con un número de homicidios sin precedentes.

Frente a este terrible escenario, no se vislumbran renovados esfuerzos oficiales para recomponer la estrategia nacional de seguridad. La actual política de seguridad es meramente inercial

La totalidad de los candidatos presidenciales reconocen que la estrategia de seguridad ha fracasado pero ninguno formula un planteamiento preciso, de largo aliento y con una perspectiva de Estado en materia de seguridad. Se conforman con pergeñar algunas ideas pero nada que tenga un atisbo de integralidad.

En estos seis meses que restan para el cambio de gobierno creo que la ciudadanía debe exigir de manera permanente, al gobierno que concluye su administración, que ponga en marcha nuevos esfuerzos para enfrentar a esta ola de violencia, y a quién resulte electo a que presente de inmediato lo que será la nueva estrategia integral de seguridad.

En caso de que como sociedad no volvamos ésta exigencia un reclamo permanente, la violencia muy pronto nos tocará a todas y todos.


@EdgarCortezm

Foto de portada: Pixabay.