Participación de las familias de personas desaparecidas

03 de Julio de 2018

Edgar Cortez

La participación ciudadana es un derecho pero ejercerlo a cabalidad es una tarea en construcción. Un claro ejemplo es lo que sucede con las familias de personas desaparecidas y su derecho a participar en la búsqueda e investigación de sus desaparecidos.

Según cifras oficiales en el país hay más de 27 mil personas desaparecidas, a las cuales miles de familiares buscan desde hace años. Esta terrible realidad se ha venido sucediendo en el país de manera sistemática cuando menos desde 2010.

En 2011 con el surgimiento del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezado por Javier Sicilia, la realidad de las desapariciones forzadas se fue haciendo más y más presente como uno de los mayores problemas del país.

A partir de entonces se ha desarrollado un movimiento de familiares de personas desaparecidas. En su gran mayoría, son mujeres – esposas, madres, abuelas, hermanas, tías- que de manera incansable buscan a sus familiares y le recuerdan a la sociedad que esta atrocidad no puede ocultarse, ni ignorarse.

Este movimiento durante varios años demandó la existencia de una ley que estableciera reglas y mecanismos nacionales que hicieran posible la búsqueda efectiva de las personas desparecidas y que las investigaciones sobre los responsables dejaran de ser un rotundo fracaso como hasta ahora.

Esta exigencia tuvo finalmente éxito pues el 17 de noviembre de 2017 se publicó la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de personas (http://bit.ly/2NebFcl).

Uno de los aspectos positivos incorporados en la Ley fue la participación de las familias, establecida como un principio general. Participación conjunta: las autoridades de los distintos órdenes de gobierno, en sus respectivos ámbitos de competencia, permitirán la participación directa de los Familiares, en los términos previstos en esta Ley y demás disposiciones aplicables, en las tareas de búsqueda, incluido el diseño, implementación y evaluación de las acciones en casos particulares, como en políticas públicas y prácticas institucionales (Artículo 5, Fracción X).

Sin embargo el proceso de puesta en marcha de la Ley ha sido complicado y la participación de los familiares escaza.

La implementación ha sido complicada porque la Secretaría de Gobernación, cabeza de este proceso, no ha integrado un plan general que articule los diversos esfuerzos, lo que ha tenido como consecuencia que cada proceso y cada autoridad participante vaya por su lado.

La recién creada Comisión Nacional de Búsqueda debe elaborar una Protocolo de Búsqueda inmediata, es decir una especie de instructivo de cómo tendría que realizarse la búsqueda y localización inmediata de una persona. A la fecha no se conoce exactamente el avance de este protocolo y por supuesto la participación de los familiares es cero.

Al mismo tiempo la Fiscalía Especializada en Desapariciones de la Procuraduría General de la República tiene la encomienda de elaborar el Protocolo de investigación, que debería embonar de manera perfecta con el protocolo de búsqueda. Pero al no existir el primero se ignora si eso sucederá.

Este proceso ha tenido avances, pero en el mismo originalmente la participación de los familiares no estaba considerado, razón por la que las familias de personas desaparecidas exigieron que el protocolo de investigación no se hiciera sin ellas.

Luego del reclamo la Fiscalía convocó a las familias a una reunión el pasado 25 y 26 de junio para la revisión del proyecto de protocolo. Desafortunadamente esa sesión no tuvo una preparación adecuada y tampoco contó con una metodología que diera garantía a las familias que sus opiniones efectivamente serían tomadas en cuenta.

Esta falla hizo que las familias señalaran que existe el riesgo de que el protocolo sea deficiente y la participación una mera simulación (http://bit.ly/2ILAdWx).

La participación de las familias no puede ser una concesión sino un derecho que las autoridades están obligadas a garantizar.


@EdgarCortezm

Foto de portada: Plumas Libres.