¿Cuánto puede cambiar el país con el Gobierno de López Obrador?

17 de Julio de 2018

Edgar Cortez

Andrés Manuel López Obrador ganó la elección con más de treinta millones de votos. Este triunfo representa un enorme respaldo social y al mismo tiempo el increíble reto de responder a igual número de ideas de cómo debe cambiar el país.

Entre esos treinta millones de deseos habrá quien piense que el cambio se debe convertir en un mejor trabajo o en conseguir una casa propia. Estarán aquellos que consideren que lo distinto debería ser contar con nuevas instituciones públicas eficientes y no corruptas y, habrá quien considere, que el cambio debería tocar al modelo económico y convertir a Pemex en una cooperativa.

Están además las de aquellos que no votaron por López Obrador y albergan la expectativa de que el próximo gobierno fracase estrepitosamente para luego echarle en cara, a quienes votaron por Morena, que se equivocaron por completo.

¿Dónde parece factible que pueden suceder cambios de cierta envergadura?

Se dará una recomposición de los partidos políticos, pues varios van a desaparecer y la mayoría está obligada a reorganizarse. Ojalá eso signifique la irrupción de renovada oferta política.

En el Congreso, tanto con senadores como diputados, tendrá una composición totalmente distinta. Morena obtendrá mayoría. ¿Para para qué la va a usar? ¿Buscará realizar una armonización de nuestras leyes para hacerlas coherentes con la garantía de derechos humanos? ¿Evitará la arrogancia y tratará de construir acuerdos aún mayores en asuntos como el combate a la impunidad y la corrupción?

Es posible que veamos un gobierno austero y más eficiente, en donde los excesos como los seguros de gastos médicos privados y el boato ya no sea el sello de los altos funcionarios.

Tal vez el signo más visible de austeridad sea el que pueda ofrecer López Obrador y su círculo cercano pero eso tiene un límite, pues al ejemplo individual le tiene que seguir la creación de institucionalidad, es decir, crear y desarrollar los mecanismos que incentiven el cumplimiento de las obligaciones y responsabilidades y, en igual medida, las sanciones al incumplimiento de las mismas. Para combatir la corrupción se requiere el ejemplo pero también los incentivos y mecanismos correctos en las instituciones.

Otro cambio puede ser que el país sea un poco menos desigual pues programas como la pensión para adultos mayores así como el programa de capacitación y empleo para jóvenes pueden generar pequeñas mejoras en las condiciones de estos dos sectores sociales. Sin embargo es muy probable que la brecha de la desigualdad no se cierre drásticamente pues el programa no considera medidas como las propuestas por economistas, como el doctor Anthony B. Atkinson: asegurar buenos salarios mínimos y limitar los salarios máximos, creación de un ingreso básico universal, etc. (http://bit.ly/2zLDLcq)

Combatir la corrupción al igual que la impunidad requiere de voluntad política, lo que posiblemente sí garantice el nuevo gobierno, pero también requiere de una institución capaz de cumplir esas expectativas. Si hoy pensamos en ese desafío, la PGR está a años luz de ese requerimiento. Ahí radica la razón de la existencia del grupo de organizaciones civiles llamadas #FiscalíaQueSirva, que proponen un proceso de reforma en donde los pasos y su orden son claves.

Primero la reforma constitucional del artículo 102 para asegurar las características esenciales de una institución que se debe transformar. Segundo elaborar la ley orgánica que detalle cómo se organizará la nueva institución y luego el proceso de ponerla en marcha. Este proceso en realidad llevará varios años. Es imposible esperar que suceda de inmediato.

Este cambio es indispensable y aún no es claro que sea una prioridad en el nuevo gobierno.

Es imposible cambiar un país en seis años, pero sí se pueden instalar las bases para que ese cambio siga adelante y prospere. Ojalá que López Obrador construya posibilidades para el largo plazo y no resultados efectivos de corto alcance sólo para el lucro político.


@EdgarCortezm

Foto de portada: Sitio oficial de Andrés Manuel López Obrador.