Las desapariciones representan una de las crisis más graves en materia de derechos humanos que enfrenta México. Analizar esta realidad permite comprender sus cambios, identificar patrones y plantear propuestas que ayuden a enfrentar de manera efectiva este desafío.
Red Lupa es una red conformada por mujeres que lideran colectivos de familiares de personas desaparecidas, defensoras y defensores de derechos humanos, periodistas e investigadoras que realizan una evaluación ciudadana sobre la situación de las desapariciones en México y sobre la implementación de las leyes relacionadas con la búsqueda y atención de víctimas.
El análisis del número y las características de las desapariciones inició el 16 de mayo de 2022, cuando el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNL) alcanzó la cifra de 100 mil personas desaparecidas.
Desde entonces, cada año realizamos un análisis para identificar constantes, cambios y desafíos que permitan generar propuestas y acciones con mejores resultados.
Con base en los datos registrados al 16 de mayo de 2026, estos son algunos de los principales hallazgos.
Más de 135 mil personas desaparecidas: una cifra que continúa aumentando.
Al 16 de mayo de 2026, el número de personas desaparecidas registradas alcanzó 134,257 casos. Cuatro años después de que el registro llegó a las 100 mil personas desaparecidas, se han sumado más de 34 mil nuevos casos.
Un mes después, el 16 de junio de 2026, la cifra aumentó a 135,048 personas, es decir, 791 desapariciones más.
Durante los últimos años, las cifras muestran una tendencia sostenida. En 2024 se registraron 12,632 desapariciones, mientras que en 2025 fueron 12,373. Ambos años superaron los 12 mil casos y la tendencia de 2026 apunta a mantener cifras similares.
Estos datos deberían impulsar una política preventiva de desapariciones por parte del gobierno federal y los gobiernos estatales. Sin embargo, hasta ahora no existe una estrategia integral que permita reducir esta problemática.
Las desapariciones se concentran en las últimas décadas.
Del total de personas desaparecidas, el 91% de los casos ocurrieron entre el año 2000 y lo que va de 2026. Esto significa que en el último cuarto de siglo desaparecieron 9 de cada 10 personas registradas.
Además, entre 2018 y mayo de 2026 se concentra poco más del 58% del total de desapariciones registradas.
Estas cifras muestran la necesidad de fortalecer las políticas públicas de prevención, investigación y búsqueda, especialmente durante los periodos donde se observa una mayor concentración de casos. En otras palabras, durante los gobiernos de Morena han sucedido prácticamente 2 de cada 3 desapariciones, lo que debería preocupar a los gobiernos provenientes de ese partido y llevarlos a replantear de manera drástica esta dinámica criminal.
Diferencias entre hombres y mujeres desaparecidas.
Del total de personas desaparecidas, el 78% son hombres y el 22% son mujeres. Sin embargo, esta proporción cambia de manera importante dependiendo de la entidad.
Por ejemplo, en el Estado de México las mujeres representan alrededor del 40% de los casos registrados, mientras que en Tabasco superan el 41%.
Estos datos muestran la necesidad de implementar estrategias diferenciadas que consideren las características específicas de las desapariciones de niñas, adolescentes y mujeres.
Estados con mayor número de personas desaparecidas.
Al 16 de mayo de 2026, las cinco entidades con mayor número de personas desaparecidas son:
- Estado de México: 14,648
- Tamaulipas: 13,787
- Jalisco: 12,765
- Michoacán: 7,782
- Nuevo León: 7,476
Estos cinco estados concentran el 42% del total de personas desaparecidas registradas.
Esta composición cambió respecto a 2025, cuando los estados con mayores registros eran Jalisco, Estado de México, Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León.
Uno de los cambios más relevantes es el caso de Jalisco, que pasó del primer lugar en 2025 al tercer lugar en 2026, con una disminución de 2,522 registros.
Esta reducción plantea preguntas sobre la consistencia de los datos y sobre los procesos de actualización del registro, e incluso abre la duda de si obedece a una manipulación, sobre todo si se considera que en esa entidad se ubicó el Rancho Izaguirre, donde se han documentado numerosas desapariciones de jóvenes que acudieron a solicitar empleo, y que también ahí las madres buscadoras han localizado fosas clandestinas a pocos kilómetros del estadio sede del Mundial.
Por otro lado, Michoacán aparece en 2026 dentro de los primeros lugares, reflejando un incremento de la violencia y la desaparición de personas en ese estado.
Mujeres desaparecidas: entidades con mayores registros.
En cuanto a niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas, las cinco entidades con mayor número de casos son:
- Estado de México: 5,808
- Tamaulipas: 2,664
- Ciudad de México: 2,034
- Nuevo León: 1,859
- Jalisco: 1,522
Estas entidades concentran el 40% de los registros de mujeres desaparecidas.
La necesidad de una política de prevención y búsqueda.
Estos hallazgos plantean preguntas fundamentales:
¿Cuándo se implementará una política efectiva de prevención de las desapariciones?
¿Por qué no se priorizan estrategias de búsqueda en las entidades que concentran la mayoría de los casos?
¿Cómo se reflejará la política de igualdad sustantiva para las mujeres en la atención y búsqueda de mujeres desaparecidas?
El Registro de personas desaparecidas, aun con sus deficiencias, puede ser una herramienta de análisis y comprensión del fenómeno de desapariciones para luego dar paso al diseño de propuestas efectivas de trabajo y atención. Lamentablemente no conocemos, al menos públicamente, cuál es el análisis de las desapariciones que tienen tanto el gobierno federal como los gobiernos de los estados.
Edgar Cortez